La gata Luciana
En un día muy soleado, iba yo por la calle, cuando de pronto me encuentro una hermosa gata. Sola, triste, abandonada. Le pregunté a mi mamá: "Mami, ¿me puedo llevar esta linda y hermosa gata a casa?".
"Sí mi amor, dale de comer, de beber y buen abrigo".
Al día siguiente le puse un nombre, hasta por cierto muy lindo: Luciana. Y desde que llegó a esta familia, es una consentida, la queremos mucho.
Es una gata muy sana porque se lleva al veterinario cada mes para sus vacunas y revisiones médicas.
Mi hermana Isabela la consiente mucho, dice que esta gata es lo más lindo que haya llegado a nuestras vidas. Es muy tierna, juguetona y, sobre todo, muy obediente. Cuando se le regaña por algo, sabe cómo corregir las cosas.
Cierto día la sacamos de paseo y Luciana disfrutó mucho porque había árboles, zonas verdes y muchas más cosas.
Cuando llegó la noche, momento de regresar a casa, Luciana se puso muy triste porque ella había pasado muy bueno y no quería que se acabara el día de paseo. Llegó muy cansada de jugar y se durmió.
Al día siguiente se despertó con muchas energías y siguió jugando como una hermosa gata.
Bueno, qué más les puedo contar de Luciana. Que nos ha traído felicidad, que la queremos mucho.
Juliana Alzate Taborda. Grado 3°-7. 2011.