El bullyng o acoso escolar, un problema creciente en las aulas

25.09.2011 23:40

 

La palabra “bullyng” es un término inglés que significa  intimidación. Palabra que está muy de moda debido a los innumerables casos de persecución y de agresiones que se detectan en los ambientes escolares, y que están llevando a muchos estudiantes a vivir situaciones difíciles de convivencia en las instituciones educativas del país.

En esta modalidad se manifiestan actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivos, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. Quien practica el “bullyng” lo hace para imponer su poder sobre el otro, mediante constantes amenazas, insultos, agresiones, entre otros actos, y así tener a su víctima bajo el dominio durante a lo largo de meses e incluso años. El o la estudiante sufre calladamente; en la mayoría de los casos se siente intimidado (a), con dolor, angustia, miedo, infelicidad, hasta tal punto, que en algunos casos puede llevar al suicidio.

¿Qué es lo primero que debe hacerse cuando se detectan estos casos?

-Se identifica a la víctima y al agresor.

-se determinan los sitios de acoso (baños, pasillos, comedor del restaurante, aulas de clase y patios)

¿Qué puede ocurrir en algunos casos con el acoso?

Que sobrepase las paredes del colegio y pase a ser telefónico e incluso por correo electrónico.

El “bullyng” puede clasificarse en sexual cuando existe asedio, inducción y abuso sexual; exclusión social, si se ignora, se aísla y se excluye al otro; psicológico, cuando existe una persecución y amenaza al otro; física, si se golpea, empuja y se trama una paliza al acosado.

¿Quién es el autor del “bullyng?

Normalmente el agresor, que se distingue por un comportamiento provocador e y de contante intimidación, posee actitud agresiva en la resolución de conflictos, dificultad para ponerse en el lugar del otro, vive una relación familiar poco afectiva y tiene muy poca empatía, quiere que se haga siempre su voluntad, le gusta probar la sensación de poder, sufre intimidaciones o algún tipo de abuso en casa., cuando frecuentemente es humillado por los adultos.

¿Cómo ejercen los agresores la acción contra su víctima?

La golpean, la molestan y acosan con empujones, la nombran con términos desagradables o despectivos, le generan rumores y mentiras, la aíslan del grupo, la ofenden y la anulan.

¿Quién es víctima del bullyng?

Son niños que no disponen de recursos o habilidades para reaccionar. Son poco sociales, además de sensibles y frágiles.

¿Cuáles son las causas o factores que provocan el “bullyng”?

Sueles ser personales, familiares y escolares. En lo personal, el acosador se ve superior, cuenta con el apoyo de otros atacantes, y el atacado es alguien con poca capacidad de responder a las agresiones. En lo familiar,  la violencia puede ser por la ausencia de un padre violento, situación que genera un comportamiento agresivo, asociado a las tensiones matrimoniales, la situación socioeconómica o la mala organización del hogar. En el colegio, puede darse así sea una institución privada o pública; a mayor tamaño la institución educativa, más riesgo para tener tales problemas de acoso.

Papel de los padres frente al acoso escolar

Para la intervención de los padres tanto del acosado como del acosador se requiere establecer un canal de comunicación y de confianza con su hijo para que él se sienta cómodo en hablar contigo acerca de lo bueno y lo malo que esté viviendo. Y pare ello:

1- Investigue lo que está ocurriendo.

2- Póngase en contacto con el profesor de su hijo, con la dirección del colegio, con el coordinador para alertarlo de lo que sucede.

3- No estimule la agresividad ni la venganza de su hijo.

4- Mantenga la calma.

5- Búsquele un psicólogo que le ayude a superar ese trauma.

 ¿Qué debe hacer el padre del hijo acosador?

1-Investigue  el porqué su hijo es acosador.

2- Hable con los profesores, pídales ayuda y escuche todas las críticas de su hijo.

3- Canalice la conducta agresiva de su hijo hacia algún deporte de competición, por ejemplo.

4- Enfatice a su hijo que la conducta de acoso no es permitida por la familia.

5- Déjele claro lo que ocurrirá si el acoso continúa.

6- Enséñele a practicar buenas conductas.

7- Demuestre a su hijo que lo sigue amando tanto o más que antes, pero que desaprueba su comportamiento.

8- Anímalo a reconocer el error y que pida perdón a la víctima. Elogie sus buenas acciones.

9- Preocúpese por sus hijos hablando con ellos.

10- Determine los límites y las normas.

Luchar contra el “bullyng” es responsabilidad de todos, al formar en la práctica de los valores, tratar este tema en las orientaciones, facilitar espacios de esparcimiento que posibiliten la sana convivencia, procurar momentos libres de agresiones para mejorar las condiciones de aprendizaje y que propicien una vida democrática, sólida y saludable.

  Vilma Carbonó Suárez. Licenciada en Ciencias Sociales.


Página en construcción por Jorge H. Sierra.